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Daily Archives: febrero 11th, 2009

Would you love me
If I told you I was born upstream
If I told you I come from money
White money
Would you love me
Would you love me

Well, I was born down
By a bad little river in a poor town
Where an indian-giver put a board out
It said “Boarding House”
Call him Scarecrow
He kept whores around

And I’d go there
I’d wait my turn on the broke stairs
And get me the girl with the gold hair
Aw yeah, leave your clothes there
On the folding chair

In that cold room
Your breath would twist just like ghosts do
You said, “Call me Dorothy in red shoes”
And the bed moved
The bed moved
The bed moved

Tracy, don’t you wake that scarecrow tonight

Well, the man would come in
It’s hard living right giving head when
The sad days of winter have set in
And the medicine for an addict is heroin

I’d find you there in the bath
We’d cook up your shit in a tin can
And you started calling me Tin Man
And we started making plans to begin again
Begin again

You saved a C note
Told me you felt like a seagull
Told me to meet at the depot
With the needle, then maybe we’d go
To Reno

Where you’d be my desert dove
And we’d find a way to make better love
Said, “Baby, that’s how the West was won”
And the blood-red sun
Yeah, the blood-red sun
And the blood-red sun

Tracy, don’t you wake that scarecrow tonight

Well, the man cries,
“Who gives a damn when a tramp dies?”
But I loved you there in the lamp light
With your bare thighs
And the halo of your hair alive

And all my lifelong
I’ll never shake off your siren song
And all of your talk about dying young
With an iron lung and that crazy way

You said, “Simon,
I think I might stay here with Scarecrow tonight
Simon, I think I’m gonna stay here with Scarecrow tonight.”

Desde luego, pensé, lo peor de nosotros es que nos imaginamos que tenemos algo que perder. Para empezar, el noventa por ciento de los vecinos de la calle Ellesmere tienen la impresión de ser propietarios de sus casas. La calle Ellesmere y toda la zona que la rodea, hasta la Avenida Principal, forma parte de una enorme empresa inmobiliaria llamada Urbanización Las Hespérides, propiedad de la Sociedad Constructora Cheerful Credit. Las constructoras son, probablemente, el negocio más redondo de nuestro tiempo. Los seguros son una estafa, lo reconozco, pero una estafa declarada, con las cartas boca arriba. Lo bueno de la empresa constructora es que las víctimas de la estafa creen ser objeto de un favor. La empresa las desvalija y ellas le lamen la mano agradecidas. A veces pienso que me gustaría ver la Urbanización Hespérides presidida por un enorme monumento al dios de las sociedades constructoras. Sería un dios extraño. Entre otras cosas, sería bisexual. La mitad superior de su cuerpo sería un director gerente, y la mitad inferior una señora embarazada. En una mano mostraría una enorme llave –la llave del asilo, claro- y en la otra, -¿cómo se llaman esas cosas como cuernos con regalos dentro?- una cornucopia, de la que saldrían radios portátiles, pólizas de seguro de vida, dentaduras postizas, aspirinas, preservativos y rodillos de apisonadores de jardín.
[…] Simplemente por la ilusión de ser dueños de nuestras casas, de tener lo que se llama un pie en el campo, los pobres desgraciados de las Hespérides y de todos los lugares semejantes nos hemos convertido para toda la vida en los devotos esclavos de Crum. Somos todos respetables propietarios, es decir, gente de orden, conservadores y pelotas. Somos la gallina de los huevos de oro. Y el hecho de que en realidad no seamos propietarios, de que estemos todos a medio pagar nuestras casas y vivamos devorados por el terror de que nos ocurra algo antes de haber efectuado el último pago no hace más que aumentar esta impresión. Estamos comprados, y lo que es más, comprados con nuestro propio dinero. Y cada uno de los pobres imbéciles oprimidos que están echando el bofe para pagar en el doble de su valor una jaulita de ladrillo llamada Belle Vue porque no tiene vista alguna, cada uno de estos pobres primos está dispuesto a morir en el campo de batalla para salvar a su país del bolchevismo.